Ya de Vuelta con los Adolescentes y las Adicciones.

Durante mucho tiempo he tenido el firme propósito de cambiar la página, hacerla mucho más sencilla y participativa.¡Que Miedo!

Mis miedos hacen que me cuestionara este proyecto, repitiéndome una y otra vez: ¿Qué necesidad tengo de volver a estresarme cuando genero más que suficiente adrenalina con mi trabajo, charlas y artículos?
Pero confieso que me lanza hacia delante otro miedo: El de gastar mi tiempo sin apenas devolver nada a la sociedad que me lo ha dado todo. Tengo una deuda que jamás llegare a pagar.
Moralmente tengo la obligación de fracasar las veces que haga falta para hacer llegar mi granito de arena a quien lo pueda utilizar:
  •  Ya sea a unos padres para crearse una playa de tranquilidad.
  • A otros  profesionales – de cualquier disciplina- que trabajan con adolescentes para que puedan construir puentes más sólidos para llegar a lo jóvenes.
  •  O para cualquier estudiante que visualice el gran potencial de futuro que tienen estos temas.
En fin pongámonos en marcha.

¿POR QUÉ NO ENTENDEMOS A LOS ADOLESCENTES?

El adolescente, en muchas ocasiones, piensa, siente y actúa de manera descoordinada.

¿Por que no entendemos a los Adolescentes?

Una estudiante que me acompañaba en la intervención con los padres de un adolescente “cabreado”, una vez que acabamos, me comentó:

“Tengo un hijo de 16 años que últimamente cada vez que entra en casa me da un pequeño empujón… Sé que le está pasando algo pero no consigo

¿Por que no me entendéis?

saber que por mucho que le pregunte. Al contrario cuantas más veces le pregunto más se irrita, acabando con un: ¡Déjame en paz!.

Tanto mi marido como yo repasamos si hay algún otro comportamiento extraño fuera de su rutina habitual y no lo hemos encontrado. ¡¡ESTAMOS DESORIENTADOS!!”
Hablando con ella, reconocía que se siente incómoda con el contacto físico, aunque sea el de sus seres queridos.
Cuando acabó de hacer el comentario le dije:
“TU HIJO ESTÁ INTENTANDO COMUNICARSE CONTIGO”
En la niñez nuestros hijos nos lo contaban todo pero con la adolescencia, nuestros cariñosos y encantadores retoños se convierten en seres extraños, que no solo miden el doble de hace unos pocos años sino que se comportan de manera distinta, irrespetuosa y altiva. Es como si los hubieran abducido unos extraterrestres.
Aunque tengan cuerpos desarrollados, emocionalmente son inmaduros y en muchas ocasiones recurren a llamar nuestra atención para darnos sencillos mensajes, como en este caso:  “Mama, quiero que me escuches”
Con la Adolescencia también cambia la manera de relacionarnos con los demás:
  • Los Padres.- Dejan de ser sus ídolos para convertirse en seres humanos imperfectos con constumbres y normas viejas…
  • El Sexo opuesto.-Dejan de jugar Todos juntos para empezar a gustarles alguna/as personas del otro – o mismo – sexo.
  • Los Amigos.- Dejan de ser los del entorno más próximo a buscarlos por sus afinidades, gustos o problemas… También se disparan los “amigos” virtuales de las redes sociales.
El adolescente, en muchas ocasiones, piensa, siente y actúa de manera descoordinada y como padres y profesionales sería deseable aprender a interpretarlo.
Para próximos editoriales, hablaremos de cómo escuchar a un adolescente sin que él lo perciba como un interrogatorio policial y salga corriendo.