NO ME ENSEÑES, ¡DEMUESTRAMELO! -DO NOT TEACH ME, SHOW IT TO ME!

Hoy ser padres es muy complicado. Queremos lo mejor para ellos pero hacemos lo contrario de lo que predicamos.

Si quieres escuchar el artículo leído por el autor:

La profesión de padres es la carrera más complicada del mundo.

Ninguna escuela o universidad nos cualifica y la experiencia de los que fueron padres antes, ahora sirve de poco con la aparición de internet.
Una de las características de la adolescencia es cuestionar cualquier cosa que venga de los padres, aunque hay que reconocer que a veces tienen razón:
– Les enseñamos que no deben beber alcohol y fumar tabaco porque es perjudicial para su salud pero se lo demostramos consumiendo nosotros, como si con la mayoría de edad nuestro metabolismo cambiara y dejara de perjudicarnos.
– Les pedimos que se formen y no dejen de estudiar, cuando en los hogares cada día se lee menos.
– A los 10 años o antes, se les regala un móvil para «tenerlos localizados» o porque todos los de su clase tienen uno, sin ni siquiera explicarles lo básico, las normas y los límites, lo que equivale a darles un arma de fuego cargada.
– En el sistema educativo hay buenos y malos profesionales, como en cualquier otro sitio, lo que estamos todos de acuerdo es que es desmotivante, no funciona, pues tiene más de un 20% de abandonos entre los institutos y la universidad.
– Muchos padres repiten una y otra vez, frases como: «mi hijo no me habla”, «no me mira», etc. No recordamos que cuando aún eran pequeños los «aparcábamos» delante de la TV o ahora delante del móvil o la tablet para que nos dejen tranquilos y ahora que son mayores nos quejamos de la incomunicación.
– Cuando nos preguntan ¿para qué queremos que estudien?, es difícil explicarles que tras muchos años de sacrificio y privaciones, es igual lo que hayan estudiado; acabarán con toda probabilidad en la cola del paro con la esperanza de conseguir un empleo mileurista.
– Como sociedad nos avergüenzan los abusos físicos, sexuales, las manadas… pero por otra parte nos da miedo la educación afectivo sexual, sin darnos cuenta que a través del móvil, la pornografía se hará cargo de la “educación” que nadie les quiere dar, enseñándoles todo lo que nos avergüenza.

Es el momento de dejar de “enseñarles” y mostrarles que hoy, los que estamos aquí, somos capaces de mejorar las cosas.

A título personal yo lo estoy haciendo como profesional y como padre. ¿Y tú?

Este artículo también lo podéis encontrar en el blog: Valle de Elda

Mi próximo artículo se titulará:

“LOS TRAUMAS DE NUESTRA NIÑEZ”


Thanks to the translation done by Sara Cremades González (teacher and philologist), you can read this article in English:

DO NOT TEACH ME, SHOW IT TO ME!

The parenting profession is the most complicated career in the world. No school or university qualifies us and the experience of those who were parents before now serves little purpose with the emergence of the Internet.

One of the characteristics of adolescence is to question anything that comes from parents, although it must be recognized that sometimes they are right:

– We teach them that they should not drink alcohol and smoke tobacco because it is harmful to their health, but we show them by using ourselves, as if with coming of age our metabolism changed and stopped harming us.

– We ask them to form themselves and not to stop studying, when at home we read each day less.

– At age 10 or earlier, they are given a cell phone to «keep track of» or because everyone in their class has one, without even explaining the basics, rules and limits, which is the equivalent of giving them a loaded firearm.

– In the educational system there are good and bad professionals, as in any other place, what we all agree is that it is unmotivating, it does not work, since it has more than 20% of dropouts between high schools and university.

– Many parents repeat over and over again phrases like: «my son doesn’t speak to me», «he doesn’t look at me», etc. We don’t remember that when they were still small we «parked» them in front of the TV or now in front of the mobile phone or tablet to be left alone and now that they are older we complain about the lack of communication.

– When they ask us why we want them to study, it is difficult to explain to them that after many years of sacrifice and deprivation, it really doesn’t matter what they have studied; they will probably end up on the unemployment line in the hope of getting a job worth thousands of dollars.

– As a society we are ashamed of physical and sexual abuse, of «the herds»… but on the other hand we are afraid of affective sexual education, without realising that through the mobile phone, pornography will take over the «education» that nobody wants to give them, teaching them everything that shames us.

It is time to stop «teaching» them and to show them that today, those of us who are here, are capable of improving things.

Personally, I’m doing it as a professional and as a father. What about you?

The next article will be entitled:

“THE TRAUMAS OF OUR CHILDHOOD”

Autor: José José

Enfermero experto en Adolescentes con problemas de Adicciones a sustancias (Alcohol, Cocaína, Cánnabis) o a Tecnologías.

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