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Editoriales
Editorial de SEPTIEMBRE.
Adolescentes y adicciones.
No es nuevo el fenómeno pero no por eso deja de ser importante e incluso diría yo llamativo, fundamentalmente por algunos aspectos diferenciales con el pasado.
En primer lugar porque al consumo desmesurado de bebidas alcohólicas entre algunos jóvenes se suma el policonsumo de otras sustancias, fundamentalmente cannabis y estimulantes (cocaína y anfetaminas) y en segundo lugar porque la dependencia no es solo a sustancias sino también a algunas nuevas tecnologías como los video juegos, telefonía móvil e Internet..
Y la pregunta es ¿define esto una forma de vida?, ¿acarrean estos comportamientos problemas entre los jóvenes?, pues probablemente la respuesta a ambas preguntas sean un SI rotundo.
Por un lado la etapa de la adolescencia como todos sabemos viene marcada por una serie de cambios físicos y psicológicos claves en el desarrollo de la persona, en un momento en que cada individuo va definiendo sus señas de identidad en el seno de una sociedad cada vez más competitiva. A partir de ahí cada uno busca su espacio.
La mezcla entre diversión, evasión, presión de grupo y mimetización con el entorno hace que se copien conductas, algunas de ellas normalizadas por los adultos, como el consumo de bebidas alcohólicas, tabaco y otras sustancias, haciendo de lo patológico una normalidad casi cotidiana. Con el handicap de sentirse distinto si no se hace lo que los demás; y por lo tanto con el riesgo de exclusión del entorno más inmediato.
Pero la tecnología es un buen recurso, para relacionarse, para entretenerse y en ocasiones para no dar la cara, dedicando un tiempo excesivo que se resta de otras actividades más sociabilizadoras.
Todo esto va definiendo la forma de ser y de actuar frente al mundo. ¿Quién no se haría un lío con este panorama?: joven que se siente y quiere ser mayor, sociedad competitiva con un alto nivel de exigencia, hábitos sociales con muchos riesgos, queriendo hacer amigos y estar a su altura y las familias cada vez más dedicadas y preocupadas por el trabajo, el dinero y el estatus social. NO, no lo tienen fácil estos adolescentes.
Vemos pues que algunos se inclinan por un consumo de sustancias que les pueden hacer llegar a la dependencia de las mismas, cambio de carácter, problemas familiares, con los amigos, fracaso escolar, dificultad en conseguir y mantener un empleo, problemas físicos incipientes u otros más graves derivados de consumos abusivos puntuales con alguna que otra visita a los servicios de urgencias, y todo ello negando la mayor: "¿problema yo?, vosotros que sois unos carcas, a mi no me lleves a ningún sitio, voy a hacer lo que YO quiera; que te he dicho que no, que no le cuento nadie mi vida!".
Y ahí viene el reto de padres y profesionales, el de contrarrestar esa serie de ambivalencias, el hacerlas aflorar, el acompañar, el ayudar a encontrar lo que cada joven quiere. Con actitud empática pero firme, como si de un paseo se tratase, juntos charlando, contrastando, tratando como adulto a aquel que quiere serlo aún sin tener la edad, pero exigiéndole aquello que el mismo demanda, su propia responsabilidad, sus deberes en una persona que sólo hace que exigir sus derechos.
Difícil también para padres, educadores y profesionales sanitarios, pero todo un reto para hacer de nuestra juventud la mejor, pero cuidado con "ellos", a veces nos olvidamos de lo que ellos realmente quieren y necesitan.
Bueno, pues ante tanto maremagno, viene muy bien que profesionales como JJ. Nos ofrezcan un espacio dónde aprender, debatir y compartir opiniones y soluciones sobre estos asuntos que afectan tanto a jóvenes como adultos, a propios y a extraños, desde la intimidad de casa, pero sabiendo que detrás hay mucha gente interesada e implicada en la salud de los jóvenes.
Invito pues a la lectura, reflexión y participación en esta dinámica web.
Salud, amigos.
Dr. Francisco Pascual
Médico de Conductas Adictivas
Miembro Junta directiva de SOCIDROGALCOHOL
Asesor técnico de FARE