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Editoriales
Editorial Noviembre 2011
Hola a todos y todas, mi nombre es Natalia y desde hace 6 años trabajo en la Unidad de Conductas Adictivas de Elda, junto con mi compañero Jota, quien me ha invitado a realizar una aportación en la web que él dirige , desde la óptica y prisma del trabajo social, que es el puesto que yo ocupo. He aceptado su invitación porque…. realmente, qué hace un trabajador social en una UCA?,y a cuántos profesionales del ámbito social conocéis que estén desempeñando su trabajo en una UCA?....y voy más allá…qué puedo hacer yo en relación a los adolescentes en una UCA? Son muchas preguntas, y aún se me han quedado más en el tintero, pero voy a intentar contestar a todas ellas de forma breve, comenzando por los cimientos y no por el tejado de este precioso proyecto ,que consiste en atender a cada persona que por fin ha optado por acercarse a la UCA a solicitar ayuda, la mayoría de veces de forma desesperada, para junto con ellos, ir construyendo la casa(su proyecto personal de salud y socio-familiar), que es el proyecto de vida inherente a cada uno, y que tantas y tantas veces hay que rectificar y transformar a lo largo de la vida, para que cada pieza encaje perfectamente en su lugar y así evitar, utilizando esta analogía, que el aire pueda deslizarse por las juntas de las ventanas o que construyamos endebles paredes y todo pueda ser escuchado por los vecinos, utilizando pobres materiales de baja calidad donde todo se rompe y se derrumba con facilidad. Hay que armar la casa con convicción, con ganas, con energía, con credibilidad en uno mismo y sobre todo con mucho respeto y amor propio.
El trabajador social que desempeña su labor en el mundo de las adicciones velará siempre por el bienestar de las personas, sus familias y la comunidad a la que pertenece, siempre con una mirada de 360º, buscando integrar todos los niveles del ser humano en su intervención social, me refiero a su esfera bio-psico-social, que es como hay que abordar la problemática del individuo que nos ocupa, joven o mayor, no importa la edad. El fenómeno de las adicciones es un fenómeno multifactorial y que hay que atender, estudiar y evaluar en la esfera biológica, psicológica y social del individuo, y es en este último apartado donde aparezco yo, atendiendo su entorno y vida social. No es posible focalizar la atención en una dirección individual, y realizar una intervención unidireccional porque somos individuos complejos, y convergen una diversidad enorme de factores que van a condicionar e interactuar en la sintomatología del individuo afectado por las drogas, necesitando una intervención del mismo calibre, utilizando los conocimientos, destrezas y ética de los profesionales de las ciencias sociales…..del trabajador social.
Mi ámbito de aplicación es interdisciplinar, y atiende a la realidad desde una perspectiva multifactorial, en este caso del joven adolescente, adoptando una intervención global, para poder describir, comprender, analizar, intervenir y evaluar su situación, su circunstancia personal, social y familiar, considerando todas las variables que desde otras ciencias no se toman en cuenta o no se les da el suficiente valor, para poder llevar a cabo una estrategia de intervención lo más adecuada posible frente al complejo "MUNDO HURACANADO DE LAS ADICCIONES".
Es aquí donde yo hago mención especial a la atención exquisita que hay que tener con la familia, porque es el sistema más cercano al que pertenece el adolescente, y donde convive cada día. La familia llega, en el mejor de los casos, muerta de miedo, con gran incertidumbre y frustración, llena de culpas, (sobre todo la madre), y sin la menor idea de qué hacer y cómo interactuar con el hijo que ha crecido en un abrir y cerrar de ojos y se ha convertido en un ser irreconocible y vulnerable al entorno que le rodea.
En la exploración que yo realizo con el adolescente y su familia tengo muy en cuenta las variables que tienen que ver con las relaciones afectivas y la comunicación, y las conductas y actitudes familiares hacia el consumo de drogas. Hay que investigar el vínculo afectivo paterno filial, la comunicación, cohesión y conflicto familiar, porque con ello obtendremos los datos necesarios para formarnos una idea del sistema de relaciones, funciones y roles que han mantenido y desempeñan en la actualidad. Nunca obvio, por supuesto, la estructura y composición familiar, la existencia o no de normas de convivencia , la naturaleza de la relación y el nivel de conflicto familiar.
Con todo ello obtengo los datos necesarios para comenzar, siempre conjuntamente con el sistema familiar, a esbozar el nuevo proyecto deseado y necesario por todos los miembros, siendo ellos mismos los que han de colaborar y participar en su transformación y cambio. Yo sola jamás podría hacerlo, ya que la solución no está en mí.
"LA FAMILIA NO ES LA RESPONSABLE DE LOS PROBLEMAS, PERO SÍ LA PROTAGONISTA DE SOLUCIONARLOS", MINUCHIN.
Con cariño para todos, mucho ánimo y esperanza.
Natalia