EL CAPULLO ADOLESCENTE

Cuando empecé a trabajar con los padres de los adolescentes, me resultaba muy complicado explicarles qué estaba ocurriendo física y emocionalmente con sus hijos, sin caer en un lenguaje lleno de tecnicismos y “palabros”, que lejos de hacerme entender demostraba mi torpeza para conectar con ellos, cuando estaban pasándolo tan mal.
Entonces decidí utilizar un ejemplo de la naturaleza para facilitar la comprensión, en concreto la transformación del gusano de seda:

  • Durante la niñez nuestros hijos son como cariñosos gusanitos de seda, con movimientos cortos y necesidades básicas: comer, dormir, jugar, ir al colegio, etc. Cuando ya son maduros instintivamente comienzan a fabricar con su propia seda un capullo que los va a aislar del entorno, dentro del cual va a tener lugar una maravillosa transformación.
  • Al igual, los adolescentes sobre los 10-12 años comienzan a tener una “explosión  hormonal”  que entre otras consecuencias va a producir importantes cambios:
    • Físicamente: comienzan a desarrollarse de una forma irregular, primero le crecen los pies y las manos, a continuación las piernas y los brazos, luego el tronco y al final la cabeza. El estirón acabará sobre los 20.
    • Maduración Cerebral: este proceso comienza al mismo tiempo que el anterior, pero se alargará hasta aproximadamente los 25.
  • La coincidencia de estos dos procesos, a diferentes velocidades, justifica la mayoría de los comportamientos erráticos de nuestros hijos.
  • El gusano de seda, una vez han pasado dos semanas de encierro romperá su sarcófago para dar salida a una hermosa mariposa que en unas horas emprenderá  el vuelo hacia su nueva vida de libertad.
  • En el caso del adolescente, conforme van pasando los días, semanas y años se va transformando en un ser totalmente nuevo, muy torpe durante los primeros años con sus extremidades y comportamiento, pero poco a poco se va convirtiendo  en un maravilloso ser hasta llegar a la juventud, momento en el cual ya debe de estar preparado para ser independiente.

En este punto los padres tenemos una labor importantísima pues debemos animarlos a que no tengan miedo a cometer errores, quizás comentándoles alguna de nuestras “batallitas” en las que probamos algo una y otra vez y siempre nos salió mal hasta que un día todo cambió y empezó a salir mejor para acabar perfecto.
También se les puede recordar  que cuando ellos estaban aprendiendo a andar, primero se cayeron muchas veces, pero vosotros siempre estabais cerca animándolos a que lo intentaran una vez más, hasta que lograron mantenerse y andar cada vez más deprisa hasta hoy que deben de volar…

Mi próximo artículo se titulará: “Sueños Calientes”

Este artículo también ha sido publicado en  https://valledeelda.com/blogs/los-invisibles.html

Autor: José José

Enfermero experto en Adolescentes con problemas de Adicciones a sustancias (Alcohol, Cocaína, Cánnabis) o a Tecnologías.

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